Para soñadores de la realidad y vividores de lo imaginario.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Noticia absurda


Tenía mucho frío. Acurrucarse en el catre haciéndose un ovillo no lo aliviaba. Sabía que no era físico, era el aliento gélido de la soledad. Le susurraba al oído a todas horas, colándose entre el griterío del resto de presos. Iba a morir allí, no había conseguido lo suficiente para costear su protección. Tanto le horrorizaba pensar cuándo y cómo sería, que todas las noches se acostaba suplicando para sus adentros que esa fuera la última. Por más palos que recibía, nadie llegaba a darle el toque de gracia. Era un juguete valioso que todos los niños manoseaban pero ninguno quería romper.
No sabía quién era, se sentía patético y abatido. Disponía de mucho tiempo para pensar y las imágenes de toda su vida se amontonaban alrededor de su cabeza, pidiendo paso, una fiesta improvisada de recuerdos unidos para atormentarle.
Al mirar sus manos no acababa de comprender a quién pertenecían. Antaño fuertes, repartían justicia sin vacilar, ahora se cruzaban delante de su rostro para amortiguar una lluvia de golpes sin sentido.
Cuántas veces le habían preguntado si se arrepentía de lo que pasó. No lo sabía. ¿Acaso habría cambiado algo que un rayo del futuro hubiese impactado en su cerebro, para mostrarle el dolor y el llanto que estaban por venir?

Mientras se acurrucaba un poquito más, pensó en lo que suponía el arrepentimiento. No se sentía culpable por haberle robado el aliento a otro, al fin y al cabo, lo merecía. Sólo se arrepentía de su propio sufrimiento. Si hubiese podido ver el futuro, ese miserable habría terminado igual, pero no él, su gran error había sido dejarse coger. Escuchó los primeros movimientos de la mañana, empezaba un nuevo día, se levantó poco a poco mientras susurraba una plegaria a un Dios en el que nunca había creído, por favor mátame ya.

Noticia 08/08/2014: Un hombre arrestado por matar al ladrón del Iphone de su hijo