Para soñadores de la realidad y vividores de lo imaginario.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Yo te quiero


Esa soga que llevas al cuello, 
no la enrollé yo. Yo te quiero.

La china en tu zapato, que va haciendo herida al caminar,
no la colé yo. Yo te quiero. 

Esas lágrimas, que humedecen tu mirada desde hace tiempo, 
no las provoqué yo. Yo te quiero. 

El mal sueño que persigue tus noches en silencio,
no lo soñé yo. Yo te quiero.

Esa falta de autoestima, tu derrota, tu tristeza y tu locura. 
No las causé yo. Yo te quiero. 

La caída libre que te hará despertar en el abrazo de la muerte, 
no te empujé yo. Yo te quiero.

Esa soledad que grita en tus oídos, pidiendo paso,
no la traje yo. Yo te quiero.

Aquel muro en tu camino, imposible de saltar,
no lo levanté yo. Yo te quiero.

Esa boca enmudecida por el miedo, ¿qué puede decir?,
no la cerré yo. Yo te quiero. 

Este dolor incansable, sombra de tus pensamientos, 
no lo provoqué yo. Yo te quiero. 

Arrástrate hasta aquí, déjame ver tu cuerpo apaleado,
te perdono. Yo te quiero.